Restos de monumentos megalíticos demuestran que Formentera estuvo habitada en la Edad de Bronce en el 1600 A.C. cuando se construyó el sepulcro megalítico de Ca na Costa. Durante un largo período, la isla estuvo despoblada. Hasta que llegaron los griegos, quienes dejaron su huella en el lenguaje, los cuales denominaron a Ibiza y Formentera Pitiuses por ser unas islas pobladas de pinos.

Alrededor del año 200 A.C. los romanosse establecieron en la pequeña isla de Formentera y construyeron el Castellum Romà de Can Blai, su mayor legado. Una fortaleza defensiva cuya base de los muros aún se conserva. Se dedicaban principalmente a sembrar trigo motivo por el cual, la isla recibió el nombre de Frumentariaque significa la Isla del Trigo en Latín. De ahí, el origen de la palabra que da nombre a la isla en la actualidad: Formentera

Tras la caída del Imperio Romano en el siglo V, aparecieron los Vándalos seguido de los Bizantinos. Hasta que en el año 711 llegaron los árabes aunque no confirmaron su dominio hasta el siglo X. Nos dejaron como legado sus extensos conocimientos en agricultura, un buen ejemplo de ello es el sistema de irrigación que en la actualidad se sigue utilizando.

En el año 1235 llegó la conquista catalana con Jaume I el Conqueridor que se anexionó la isla y la añadió a las posesiones de la Corona de Aragón.

En 12 de octubre de 1492 cuando Cristóbal Colón descubrió América, el Mediterráneo pasó a ser menos importante y la Corona perdió interés en las Islas Baleares. Formentera cayó en el olvido durante años y debido a las malas cosechas fue abandonada y utilizada constantemente por los piratasque aprovechaban la isla como refugio de los temporales y como lugar de abastecimiento.

Hasta que a finales del siglo XVII, Formentera se volvió a repoblar gracias a Marc Ferrer. Un Ibicenco al que la corona le cedió parte de la isla con el propósito de repoblarla. Muchos lo consideran el “padre” de Formentera.

La economía de la isla era básicamente de subsistencia. Se vivía de la agricultura, la ganadería, la pesca y de la explotación de las salinas, cuya sal se “exportaba” hacia la península. Pero las condiciones de vida eran muy extremas y desde el s. XVIII y hasta mitades del s. XX los habitantes comenzaron a emigrar hacia las Américas.

Durante laGuerra Civil y la postguerra Formentera se vio fuertemente golpeada.

Es a partir los años 60, cuando los primeros hippies se establecieron en la Isla y contribuyeron de forma decisiva a darla a conocer y a proclamar una nueva forma de hacer turismo. En los años 80, La Isla experimenta un rápido y fuerte crecimiento económico gracias al turismo que no ha parado de crecer hasta la actualidad.

Hoy la Isla está considerada como uno de los más deseados destinos turísticos. Sus aguas cristalinas, sus calas vírgenes y su espectacular belleza natural conservada gracias a sus habitantes, la hacen un fuerte reclamo para el turista.