La isla de Formentera está considerada el último paraíso del mediterráneo.

 

 

Un lugar especial, diferente, que te embruja y te envuelve. Formentera es luz, es paz, es libertad. Un lugar para sentir, un lugar para fluir. Podríamos darte más de mil razones por las que se ha ganado tan merecido nombramiento. Pero solo vamos a darte 10 de ellas. La otras 990 tendrás que descubrirlas por ti mismo.

 

  1. Sus 69 kilómetros de bellas playas de fina arena blanca, calas vírgenes, rincones secretos y aguas cristalinas con diferentes tonalidades de tonos turquesas de una espectacular belleza, perfectas para relajarse, admirar el paisaje o practicar deportes náuticos. Las hay para todos los gustos: familiares, desiertas, con ambiente, para nudistas… pero todas tienen un denominador común: Son realmente cautivadoras.

  2. La pradera de posidonia que rodea Formentera, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999 y que actúa como una depuradora natural limpiando el agua y permitiendo la sedimentación de la arena en el litoral.

  3. Unos fondos marinos de impresión con una gran variedad de especies multicolores. Un autentico espectáculo visual sobretodo para los amantes del submarinismo

  4. La increíble luz de la Formentera. Una luz especial, blanca limpia. Realmente indescriptible.

  5. Su buen clima. Suave y constante con una temperatura media anual de 20 grados centígrados y sus 2.883 horas de sol de media anual.

  6. Su inaccesibilidad, ya que se solo se puede llegar en barco desde la vecina isla de Ibiza, convirtiéndola en un lugar ideal para perderse, descansar y huir de la masificación y del estrés.

  7. Su flora y fauna que destaca por sus especies endémicas que combinan zonas dunares con bosques de pino y sabina esculpidas por el viento de la Isla y que la hacen un lugar idóneo para la práctica del senderismo o para recorrer la isla en bicicleta disfrutando de sus paisajes

  8. Sus encantadores pueblos y el calor de sus gentes. Así como su oferta de ocio con sus famosos chiringuitos y restaurantes situados a pie de playa donde disfrutar de su gastronomía basada en productos frescos del mar. También hay que destacar el ambiente nocturno veraniego con sus bares y locales de moda.

  9. El respecto de sus habitantes por la naturaleza, la conservación de su cultura y sus costumbres que han sabido combinar la protección al medio ambiente con el turismo. Ya que la isla es conocida por su esfuerzo constante por un desarrollo sostenible.

  10. La sensación de paz y libertad que se respira en el ambiente. Legado de los hippies que aún habitan en la isla y que se han convertido en auténticos artistas de la artesanía lugareña, que es unos de los principales atractivos de Formentera.

 

Y por éstas y muchas más razones, Formentera es y será el último paraíso del mediterráneo.